Un tapón mal colocado arruina el producto: compromete la estanqueidad, la conservación y la seguridad del consumidor. Un inspector de tapón automático verifica el cierre de cada envase en línea, y la cap inspection a 360° garantiza que ninguna unidad defectuosa continúe. Veamos qué controla y cómo lo resuelve el sistema AIS Hopper.
Qué es un inspector de tapón
Es un sistema de visión artificial que comprueba, unidad a unidad, que el tapón o cierre está presente, bien colocado, a la altura correcta y sin deformaciones. Detecta tapones ausentes, torcidos, mal roscados o dañados antes de que el envase salga de la línea.
Por qué la cap inspection a 360°
El tapón puede fallar por cualquier lado: una cámara fija no ve toda la circunferencia. La cap inspection a 360° revisa todo el contorno del cierre —rosca, anillo de seguridad, banda de garantía— para no dejar defectos sin detectar. Es clave en alimentación, bebidas y farma, donde un cierre defectuoso es un riesgo real.
Qué defectos detecta
Un inspector de tapón 360 identifica: tapón ausente, mal insertado o inclinado, altura incorrecta, banda o precinto dañado y deformaciones. Cada unidad que no cumple se rechaza automáticamente, evitando reclamaciones y retiradas de producto.
AIS Hopper: control de tapón a 360°
El AIS Hopper es nuestro sistema de control de tapón a 360°: inspecciona el cierre de todo el envase, separa las unidades defectuosas y se integra con tu línea y tu sistema de rechazo. Un único equipo para asegurar que cada producto sale bien cerrado.
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